viernes, 12 de enero de 2018

José Luis 37 años, Ávila

A los juegos que yo he jugado eran:
El Bote, es como el escondite. Quedábamos en la Plaza de la Iglesia  u otro sitio y el último en llegar se la ligaba. 
Decidíamos una zona hasta donde nos podíamos esconder y poníamos un bote en la calle.
 Luego nos escondíamos todos y el que la ligaba tenía que buscarnos y volver para  dar con el bote en el suelo y nombrarte, de esta manera te pillaba.
Pero si alguno llegaba a golpear el bote antes podía salvar a todos y comenzaba el juego de nuevo,  las partidas eran eternas...
También jugábamos  mucho a las chapas para partidos de fútbol o carreras de ciclismo.
Con las chapas de coca cola, cerveza... 
Preparábamos el equipo recortando círculos de papel para ponerlos en las chapas y pintábamos el campo de fútbol con tiza. 
Un garbanzo de pelota y porterías sacadas de recortes de cajas de zapatos
Y comienza el partido.
O comenzar la carrera de ciclismo con las chapas en un circuito que preparábamos, lanzando cada vez uno.





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